
¿Es posible ganarse la vida gracias a las brillantes ideas que vienen a la cabeza cada vez que se empuñan los mandos de la consola o se prueba un juego en el ordenador? Sergio, Ángel y Camilo, estudiantes de Ingeniería Informática en la Universidad de Alicante, se lo han preguntado muchas veces, así como los más de doscientos jóvenes que, como ellos, se agolpaban en las puertas de la Facultad de Informática de la Universidad Complutense de Madrid. Allí arrancó Idéame, el primer encuentro universitario de jóvenes desarrolladores de videojuegos en España, auspiciado por el Máster en Videojuegos de la Complutense, por Nintendo Ibérica y por el Ministerio de Industria.
Durante dos días, Idéame tuvo el propósito de orientar a los locos de los videojuegos sueñan con convertirse en desarrolladores, o lo que es lo mismo, dedicarse a plasmar sus ideas en videojuegos. En el encuentro pudieron relacionarse, exhibir sus trabajos, buscar colaboradores y acordar nuevos contactos. Y sobre todo, conocer a jóvenes desarrolladores que han conseguido dar el paso hacia el mundo profesional en España, que es el quinto consumidor mundial de videojuegos pero,…