
Las compañía Samsung y Rambus resolvieron sus intereses de forma amigable. El conflicto se trataba de un litigio de patentes en un acuerdo que costará a Samsung 900 millones de dólares (más de 600 millones de euros). Rescindir la deuda permitirá el licenciamiento vitalicio del portafolio de patentes de Rambus, especializada en el área de la memoria RAM, y el desarrollo conjunto de nuevos proyectos.
De acuerdo a Samsung, la compañía se ha ofrecido a pagar un valor inicial de 200 millones de dólares. Rambus comprará adquirirá más de 200 millones de dólares a lo largo de los próximos cinco años, con un valor cuatrimestral de 25 millones de dólares.Este acuerdo permitirá una nueva generación de tecnologías de memoria que aúna la tecnología de ambas compañías y el ‘know-how” de la Rambus en materia de interfaces de memoria de alto rendimiento.
Según las corporaciones, el primer esfuerzo de desarrollo será orientado a soluciones de memoria portátil y gráficas, así como explorar una posible colaboración en la área de las memorias NAND flash de alta velocidad.
El proceso judicial sobre Samsung, que fue ahora interrumpido por Rambus tras el acuerdo, también acusaba a a Hynix Semiconductor y a Micron Technology por infracción de patentes. Se trata del segundo proceso judicial resuelto que enfrenta Samsung desde el último año.




