
La asociación del medio ambiente Quercus ha divulgado, durante esta semana, una pesquisa donde se concluye que la circulación de vehículos de uso eléctrico podría incurrir en un problema ante las emisiones de CO² (dióxido de carbono). Según la investigación llevada a cabo, cada vehículo eléctrico en circulación emitiría una polución que superaría los límites de la legalidad y que generaría efectos adversos sobre el medio ambiente. El estudio de la corporativa holandesa CE Delf acusa a la legislación de presentar grandes lagunas al autorizar a los constructores de automóviles a compensar la venta de vehículos eléctricos con la venta de vehículos más polulentes (3,5 por cada vehículo eléctrico vendido).
En el texto explicativo, Quercus, define que por cada coche vendido, los fabricantes se benefician con un 3,5 de «super-créditos» que les facilita la venta de 3,5 coches altamente contaminantes sin que las emisiones de los coches sean contabilizadas en el cálculo de las emisiones medidas del productor. Así, la venta del 10% de vehículos de uso eléctrico se transforma en un incremento acelerado del 20% en el consumo de combustible de emisiones de CO2 en el sector automovilístico.